1. Tajín (Tajine) — El Gran Guiso Marroquí

Llamado así por el recipiente de barro con tapa cónica en el que se cocina a fuego lento sobre brasas. La carne (cordero, ternera o pollo) se estofa lentamente con verduras, azafrán, comino, cúrcuma y frutos secos como ciruelas pasas o limones encurtidos con aceitunas.
2. Cuscús (Couscous) — La Tradición del Viernes

Declarado Patrimonio Inmaterial de la UNESCO. La sémola de trigo se cocina pacientemente al vapor varias veces sobre un caldo aromático con carne tierna y 'las siete verduras' (calabacín, calabaza, zanahorias, nabos, col, garbanzos y cebolla caramelizada).
3. Pastela (Pastilla / Bastilla) — La Fusión Dulce y Salada

La obra maestra de la cocina andalusí-marroquí. Capas finísimas y crujientes de masa de hojaldre rellenas de carne deshilachada de pollo o pichón guisada con azafrán y jengibre, combinadas con almendras tostadas crujientes, agua de azahar, canela y azúcar glas.
4. Bissara — La Reconfortante Sopa de Habas

Una sopa densa y nutritiva elaborada con habas secas peladas (o guisantes partidos), cocidas a fuego lento con ajo, comino y pimentón dulce hasta lograr una textura cremosa aterciopelada.
5. Hummus y Ensaladas Mezze Marroquíes

Una crema suave y untuosa de garbanzos cocidos triturados con tahini (pasta de sésamo), zumo de limón, ajo y aceite de oliva. En Marrakech se sirve habitualmente en el centro de la mesa junto a ensaladas cocidas como el *Zaalouk* (berenjena asada) y la *Taktouka* (pimientos y tomates asados).